Universidad Politécnica de la Energía
Materia : Tic Aplicadas al transporte
Impacto ambiental del automóvil
Profesor: José Luis Ortiz León
Alumna: Adriana Avalos Guzman
Impacto ambiental del automóvil
Introducción
Los automotores representan una fuente importante de contaminación del aire. El parque automotor incluye un numeroso y activo conjunto de vehículos propulsados por la combustión de hidrocarburos (ciclomotores, automóviles y camiones).
Las emisiones procedentes de los escapes de estos vehículos contienen monóxido de carbono, hidrocarburos y óxidos de nitrógeno que son liberados a la atmósfera en importantes cantidades; son los componentes del "smog oxidante fotoquímico". Por esta razón, las zonas urbanas más pobladas son las que sufren la mayor contaminación de este tipo.
La contaminación vehicular del aire produce efectos nocivos para la salud humana. Los estudios epidemiológicos estableciendo comparaciones entre áreas urbanas (elevado nivel de contaminación) y áreas rurales (bajo nivel de contaminación) demuestran que el aumento de los casos de enfermedades respiratorias.
Las emisiones procedentes de los escapes de estos vehículos contienen monóxido de carbono, hidrocarburos y óxidos de nitrógeno que son liberados a la atmósfera en importantes cantidades; son los componentes del "smog oxidante fotoquímico". Por esta razón, las zonas urbanas más pobladas son las que sufren la mayor contaminación de este tipo.
La contaminación vehicular del aire produce efectos nocivos para la salud humana. Los estudios epidemiológicos estableciendo comparaciones entre áreas urbanas (elevado nivel de contaminación) y áreas rurales (bajo nivel de contaminación) demuestran que el aumento de los casos de enfermedades respiratorias.
Los 500 millones de automóviles en la tierra consumen un promedio de 2 galones de combustible al día.
Cada galón de combustible arroja 20 libras de dióxido de carbono al aire.
El impacto ambiental de los motores de combustión interna, está estrechamente relacionado con un problema social surgido por la utilización creciente del mismo: la reducción de los niveles de emisión de sustancias tóxicas y de los llamados ” gases de invernadero”, y la reducción de los niveles de ruido.
Además, un galón de aceite de auto puede contaminar hasta dos millones de galones de agua así que utilice las vías adecuadas para disponer de su aceite.
Cada galón de combustible arroja 20 libras de dióxido de carbono al aire.
El impacto ambiental de los motores de combustión interna, está estrechamente relacionado con un problema social surgido por la utilización creciente del mismo: la reducción de los niveles de emisión de sustancias tóxicas y de los llamados ” gases de invernadero”, y la reducción de los niveles de ruido.
Además, un galón de aceite de auto puede contaminar hasta dos millones de galones de agua así que utilice las vías adecuadas para disponer de su aceite.
Causas
Los vehículos que tienen un desgaste acentuado en las partes del motor o que no han sido debidamente entonados arrojan mucho humo por sus tubos de escape y generan una contaminación cientos de veces superior a la que les es normal.
Los motores que funcionan con gasoil generan mayor cantidad de contaminantes que los que emplean gasolina y estos a su vez son mucho más contaminantes que los que son impulsados por gases derivados del petróleo. El aprovechamiento eficiente del combustible es la clave para disminuir los niveles de contaminación generados por vehículos automotores. En Brasil se está realizando un ensayo con unidades de transporte público dotadas de motores impulsados por hidrógeno obtenido a partir de la descomposición de agua corriente. Estos vehículos en vez de contaminar liberan oxígeno en la atmósfera.
Los efectos de este tipo de contaminación se hacen sentir en la salud del hombre, principalmente por el incremento de las afecciones respiratorias y por el impacto que ocasiona en las estructuras cerebrales la presencia de moléculas de monóxido de carbono desplazando al oxigeno en la sangre que lo irriga. Los niveles habituales de contaminación en la ciudad nos ocasionan dolores de cabeza y nauseas. Cuando la ingesta de estos gases por el hombre se da en locales cerrados el daño es mortal. En el ambiente el impacto de mayor fuerza es el incremento de los gases del efecto invernadero en la tropósfera, con su consiguiente impacto en el recalentamiento global.
Las autoridades locales, los consejos comunales y las organizaciones ambientalistas deben coordinar esfuerzos para realizar campañas de prevención y de educación en relación a este grave problema. El primer objetivo debe ser que los vehículos que son utilizados para fines comerciales como transporte de carga o de pasajeros no puedan circular en la ciudad si sus emisiones de escape superan los niveles de tolerancia que se han establecido a esos efectos.
Los motores que funcionan con gasoil generan mayor cantidad de contaminantes que los que emplean gasolina y estos a su vez son mucho más contaminantes que los que son impulsados por gases derivados del petróleo. El aprovechamiento eficiente del combustible es la clave para disminuir los niveles de contaminación generados por vehículos automotores. En Brasil se está realizando un ensayo con unidades de transporte público dotadas de motores impulsados por hidrógeno obtenido a partir de la descomposición de agua corriente. Estos vehículos en vez de contaminar liberan oxígeno en la atmósfera.
Los efectos de este tipo de contaminación se hacen sentir en la salud del hombre, principalmente por el incremento de las afecciones respiratorias y por el impacto que ocasiona en las estructuras cerebrales la presencia de moléculas de monóxido de carbono desplazando al oxigeno en la sangre que lo irriga. Los niveles habituales de contaminación en la ciudad nos ocasionan dolores de cabeza y nauseas. Cuando la ingesta de estos gases por el hombre se da en locales cerrados el daño es mortal. En el ambiente el impacto de mayor fuerza es el incremento de los gases del efecto invernadero en la tropósfera, con su consiguiente impacto en el recalentamiento global.
Las autoridades locales, los consejos comunales y las organizaciones ambientalistas deben coordinar esfuerzos para realizar campañas de prevención y de educación en relación a este grave problema. El primer objetivo debe ser que los vehículos que son utilizados para fines comerciales como transporte de carga o de pasajeros no puedan circular en la ciudad si sus emisiones de escape superan los niveles de tolerancia que se han establecido a esos efectos.
Algunos hechos
El vehículo automóvil en todas sus modalidades es, hoy en día, el bien de consumo más regulado en lo que a su impacto medioambiental se refiere. Decenas de Directivas y Reglamentos regulan cada vez más estrictamente y desde los años 70, la calidad de los combustibles, el consumo y las emisiones de los vehículos. Todo ello, unido al esfuerzo de desarrollo tecnológico desarrollado por el Sector, ha conseguido, por ejemplo, que pueda afirmarse que 30 vehículos actuales contaminan menos que un vehículo de hace 20 años o que un vehículo producido en el año 2005, emita 6 veces menos que uno del año 1993 (que ya incorporaba catalizador) y un 50% menos que uno producido en el año 2000.
Respecto al comportamiento del parque y la importancia de su antigüedad, puede estimarse que sólo el 20% del mismo es responsable del 80% de la contaminación generada.
Respecto a la contaminación acústica, la evolución técnica de los vehículos industriales comerciales y turismos, ha conseguido reducciones de 1 a 10 en los últimos 30 años.
Además, puede afirmarse con rotundidad, que en unos pocos años los vehículos y sus componentes fuera de uso, no serán ya un problema para el medio ambiente. Desde enero de 2006, se reutiliza, recicla y recupera, más del 85% en peso de los vehículos fuera de uso y, para enero de 2015, estos niveles alcanzarán más del 95% en peso.
Todo ello, además, lo ha conseguido el sector sin repercutir sensiblemente estos desarrollos tecnológicos en el precio del vehículo final y, probablemente, sin alcanzar tampoco el suficiente reconocimiento social y económico del esfuerzo realizado y sin mejorar la imagen de los fabricantes en temas medioambientales.
Respecto al comportamiento del parque y la importancia de su antigüedad, puede estimarse que sólo el 20% del mismo es responsable del 80% de la contaminación generada.
Respecto a la contaminación acústica, la evolución técnica de los vehículos industriales comerciales y turismos, ha conseguido reducciones de 1 a 10 en los últimos 30 años.
Además, puede afirmarse con rotundidad, que en unos pocos años los vehículos y sus componentes fuera de uso, no serán ya un problema para el medio ambiente. Desde enero de 2006, se reutiliza, recicla y recupera, más del 85% en peso de los vehículos fuera de uso y, para enero de 2015, estos niveles alcanzarán más del 95% en peso.
Todo ello, además, lo ha conseguido el sector sin repercutir sensiblemente estos desarrollos tecnológicos en el precio del vehículo final y, probablemente, sin alcanzar tampoco el suficiente reconocimiento social y económico del esfuerzo realizado y sin mejorar la imagen de los fabricantes en temas medioambientales.
Alternativas para disminuir la contaminación del automóvil
Acelere poco a poco y use la velocidad más adecuada para las condiciones del camino. Si su vehículo tiene control de crucero, úselo en los trayectos largos, y evite tanto como pueda las rutas que lo obliguen a hacer paradas frecuentes. Si se embotella el tránsito, apague el motor. Comparta su auto. Lleve a otra persona con usted, o deje el coche en la estación de ómnibus o del subterráneo más cercana a su destino, y complete el viaje en transporte público.
El equipo de sonido, el aire acondicionado, las luces interiores y exteriores, y la bocina utilizan energía. Trate de usarlos lo menos que pueda para alargar la vida de la batería y ahorrar combustible. En vez de utilizar el aire acondicionado, que suele gastar mucho combustible, abra las rejillas de ventilación natural.
Un auto chico requiere menos potencia de motor para moverse. Una carrocería de aluminio pesa menos que una de acero, así que se necesita menos combustible para impulsar el auto. Algunos coches chicos incluso usan piezas de plástico reciclable en la carrocería.
Use neumáticos de baja resistencia de rodamiento adecuados para su auto. A menor resistencia de rodamiento, menor pérdida de energía por fricción y mayor ahorro de combustible. Infle siempre los neumáticos a la presión correcta a fin de optimizar la eficiencia del combustible. Un medidor de presión de inflado cuesta poco y le permite ahorrar mucho.
El aceite lubrica y limpia el motor, lo que evita que se acumulen sedimentos en él y le resten eficiencia. La viscosidad del aceite influye en el consumo de combustible: a mayor viscosidad, más energía se requiere para mover el auto. No use un aceite de motor con grado de viscosidad mayor al especificado por el fabricante y, por supuesto, cambie el aceite del motor y el filtro de aceite a los intervalos recomendados.
Para mantener el motor del auto a la temperatura de operación más eficiente, póngale al radiador un anticongelante biodegradable y no tóxico. Revise que el termostato funcione bien, pues, si está fallando, el motor puede tardar en calentarse o sobrecalentarse, lo cual afecta el rendimiento y aumenta el consumo de combustible y la emisión de gases de invernadero.
Para mantener el motor del auto a la temperatura de operación más eficiente, póngale al radiador un anticongelante biodegradable y no tóxico. Revise que el termostato funcione bien, pues, si está fallando, el motor puede tardar en calentarse o sobrecalentarse, lo cual afecta el rendimiento y aumenta el consumo de combustible y la emisión de gases de invernadero.
Saque el portaequipaje de techo cuando no lo use. Opone resistencia al viento, y esto hace que el motor consuma más combustible. Cuando baja las ventanillas, el interior se refresca, pero también se produce mayor resistencia al viento, lo cual reduce la velocidad del vehículo y quema más combustible.
Son alternativas ecológicas a los combustibles fósiles, como el etanol y el biodiésel. A la nafta común bien procesada se le mezcla un biocombustible para reducir los gases de invernadero que se producen durante la refinación. Si el motor de su auto puede funcionar con biomezclas, cerciórese de que estas provengan de una fuente certificada como sostenible.
Comprar un auto de segunda mano promueve la reutilización, pero sólo si el viejo motor aún funciona adecuadamente. Pida al mecánico que revise las revoluciones del motor y la emisión de gases, y que ajuste la proporción combustible/aire para tener un equilibrio óptimo. Si usted tiene un auto con más de 10 años de uso constante, es probable que sea ineficiente, lento, que queme aceite y que ya no tenga remedio. Mejor ahorre y compre uno más nuevo.
Usar bicicleta en zonas urbanas tiene mucho sentido. En las horas de tránsito intenso, llegará a su destino más rápidamente que en auto, se pondrá en forma y no emitirá contaminantes. Sin embargo, moverse por una ciudad en bicicleta puede ser difícil, así que muchas grandes urbes ofrecen alternativas especiales a los ciclistas.
En Barcelona, por ejemplo, la empresa de ómnibus municipal complementa sus servicios con el alquiler de bicicletas. En más de 200 sitios distribuidos por toda la ciudad hay estaciones especiales para alquilar las distintivas “bicis” rojas. La persona desliza una tarjeta de transporte prepago, teclea una clave y saca la bicicleta de una jaula; luego, al llegar a la estación más cercana a su destino, mete la bici en otra jaula, ¡y listo! Existen servicios similares en Londres, París, Berlín, Copenhague y otras ciudades europeas, y todos ellos cobran una cuota módica. En el campus principal de la Universidad Nacional Autónoma de México también se ofrece a estudiantes y maestros un servicio gratuito de préstamo de bicicletas llamado Bicipuma, el cual es un medio rápido y limpio para desplazarse por las enormes instalaciones de esa institución.
En las ciudades que ofrecen estos servicios, con frecuencia existe una amplia red de ciclovías o carriles exclusivos en las avenidas para los ciclistas. En algunas urbes se proporciona también mantenimiento de bajo costo para las bicicletas en talleres subsidiados, así como planes de financiamiento accesibles para comprar bicicletas nuevas. Con todo, la mayor ventaja es que las personas pueden llegar más rápida y directamente a su destino en bicicleta que en auto, y eso les permite también admirar calles pintorescas y recorrer zonas arboladas. Es, sin duda, una alternativa inteligente de transporte.
En Barcelona, por ejemplo, la empresa de ómnibus municipal complementa sus servicios con el alquiler de bicicletas. En más de 200 sitios distribuidos por toda la ciudad hay estaciones especiales para alquilar las distintivas “bicis” rojas. La persona desliza una tarjeta de transporte prepago, teclea una clave y saca la bicicleta de una jaula; luego, al llegar a la estación más cercana a su destino, mete la bici en otra jaula, ¡y listo! Existen servicios similares en Londres, París, Berlín, Copenhague y otras ciudades europeas, y todos ellos cobran una cuota módica. En el campus principal de la Universidad Nacional Autónoma de México también se ofrece a estudiantes y maestros un servicio gratuito de préstamo de bicicletas llamado Bicipuma, el cual es un medio rápido y limpio para desplazarse por las enormes instalaciones de esa institución.
En las ciudades que ofrecen estos servicios, con frecuencia existe una amplia red de ciclovías o carriles exclusivos en las avenidas para los ciclistas. En algunas urbes se proporciona también mantenimiento de bajo costo para las bicicletas en talleres subsidiados, así como planes de financiamiento accesibles para comprar bicicletas nuevas. Con todo, la mayor ventaja es que las personas pueden llegar más rápida y directamente a su destino en bicicleta que en auto, y eso les permite también admirar calles pintorescas y recorrer zonas arboladas. Es, sin duda, una alternativa inteligente de transporte.
Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía, IDAE, julio 2006: Guía práctica para la elaboración e implantación de Planes de Movilidad Urbana Sostenible




